lunes, 22 de julio de 2013

MI PRIMER TRIATLÓN! TRICROSS DEL TAJO 2013

Hacía tiempo que venía comentando que me apetecía lo de hacer algún triatlón, pero teniendo en cuenta que hasta hace 2 meses no tenía ni unas zapatillas para correr, era como un propósito de los de principio de año que son poco realistas. Como el fumador compulsivo que dice que ese año lo dejará o el que decide dejar de jugar tanto al Call of Duty y se apuntará al gimnasio.
Pero el hecho de ver que el correr me estaba gustando, cosa que no me había pasado en 37 años, empecé a ver posible este propósito y pensé en empezar a correr algún ducross este verano, hacer algún tri en distancia sprint antes de acabar el año y para el año que viene poder hacer algún olímpico.
Hace un par de semanas como contaba en la anterior entrada al blog me estrené en un ducross y comentándolo con un vecino que ha hecho ya este año un par de carreras de las Ducross Series, me dijo que se habían apuntado a un triatlón cross en el que el sector de nadar se hacía en el río, con lo que sería un poco más llevadero. Pues después de cotillear un poco por la web del organizador me apunté sin pensarlo dos veces. Tenía un par de semanas para prepararme, sobre todo el tema de nadar que no he nadado nada de nada este año.

Pues las dos semanas de preparación habían pasado y en bici me sentía muy bien con pocos entrenos, pero bien aprovechados. Corriendo iba mejorando, pero el miércoles antes de la carrera no tuve mejor idea que la de salir a correr sin calcetines para acostumbrarme. Tenía que haberme enterado si se puede correr sin calcetines con esas zapatillas porque en solo 4 kilómetros se me hicieron dos rozaduras en los talones de las que dan miedo. La del pie derecho más que una rozadura era un socavón. Así que me tuve que pasar el resto de días en el trabajo cuidando de que mejoraran lo posible de cara al domingo.


En cuanto a la intención de nadar al menos 3 o 4 días cada semana, al final fue nadar un solo día 3 o 4 largos en la piscina de casa... Vaya tela!!!

El domingo había quedado con Angel y Pepelu en Griñón a las 08:00 de la mañana, así que por lo menos no hubo que madrugar mucho. Angel ya había cargado las 3 bicis el día anterior, así que echamos las bolsas con las cosas al maletero y salimos hacia Fuentidueña de Tajo que es donde se celebra la carrera.
En poco menos de una hora estamos allí; ya por la carretera de Valencia según nos vamos acercando vemos que casi todos los coches van cargados con bicis y empieza a notarse el ambiente de carrera.
Llegamos al pueblo y junto al polideportivo han habilitado una tierra recién segada como aparcamiento. Ya hay muchísimos coches aparcados y los que estamos entrando... Incluso se hacen pequeñas caravanas para entrar al aparcamiento. No llegamos muy tarde, pero nos toca dejar el coche ya casi al final del todo.
Cogemos las mochilas y las bicis y nos dirigimos al polideportivo donde está montada la zona de meta con todas las carpas junto a la piscina. Unos metros más adelante están los boxes en el campo de fútbol de césped artificial.


Recogemos la bolsa con los dorsales y el chip, además de otra con un par de regalos un poco cutres la verdad.
Coloco el dorsal en la bici y el otro en el portadorsal, nos ponemos el chip y nos dirigimos a colocar la bici en nuestro lugar del box. Coloco la bici, el casco, las zapatillas de bici, el portadorsal y los calcetines para hacerlo lo más rápido posible. No me queda más remedio que ponerme los calcetines en la T1 ya que si no las rozaduras las puedo tener fatal a la hora de correr.


Con todo preparado ya solo nos queda acercarnos a la línea de salida, que está a unos diez minutos del polideportivo andando. Así que cogemos el gorro y las gafas y nos metemos la pateadita por medio del pueblo hasta llegar a una especie de embarcadero de donde íbamos a salir. Por el camino nos empezamos a dar cuenta que la temperatura está subiendo minuto a minuto y con esos calores vamos a llegar bien calentitos. Cuando llegamos ya había bastante gente calentando tanto dentro como fuera del agua, nos dejan unas bolsas donde meter las chanclas que numeran para poner luego junto a la bici y se van preparando las distintas olas de salida. Salimos de 100 en 100 con intervalos de 2 minutos. Yo salía en la tercera oleada que es de los novatos. Me noto más nervioso de lo normal ya que no sabía como me iba a encontrar en el río. Al menos estamos entre árboles y charlamos un rato, que nos ayuda a relajarnos.
Puuuuuuu bocina y salen los primeros nadando como si les persiguiera una carpa asesina... Luego los siguientes y voy cogiendo sitio. En mi salida estoy bastante delante, entre los 10 primeros como en segunda fila. Suena la bocina y saltamos al agua... Hale!! De primeras un buen trago de agua del Tajo! Pues si que empiezo bien. Los primeros metros me los quiero tomar con calma, pero aún así veo que estoy entre los 5 primeros y me extraña mucho. Claro... la inexperiencia es lo que tiene. A los 100 metros estaba fundido, con problemas para respirar y sin estar cansado me sentía raro y sin poder nadar en condiciones. Empiezo a buscar opciones para recuperarme y veo que a braza voy un poco mejor, pero llega un momento que me tengo que poner a nadar de espaldas para poder descansar y respirar bien. Me pasa mucha gente, mucha... pero veo que no soy el único que anda así y llevo a mi alrededor a varios buscando la posición también. Parece que el nadar a braza me da aire y se me pasa un poco el agobio. Vamos a llegar a un puente que hay unos metros antes de tocar tierra y los primeros de la cuarta ola se empiezan a cogernos. Bueno, eso quiere decir que con ellos como mucho he perdido 2 minutos. En esta fase final parece que he cogido el sitio y vuelvo a nadar a crawl sin problemas hasta llegar a la salida del agua. Un voluntario de la organización desde la alfombra nos ayuda a salir del agua y corremos unos cientos de metros por una moqueta bajo la que hay mil piedras que se clavan en los pies desnudos. Se nota que ya han pasado muchos por allí, ya que se notan todas las piedras a la perfección. 12 minutos para esos 800 metros de natación. Posición 283 en este sector qué desastre!!
Giro a la izquierda, a la derecha y nos metemos en el campo de fútbol donde haremos la primera transición.
Me pongo el casco, el dorsal, los calcetines que entran bien ya que los pies se han secado con el calor que hace y las zapas de la bici.

Salimos del césped artificial y nos subimos a la bici. Por fin en casa!!! Esto es otra cosa, aunque en los primeros metros llevo las piernas frías y noto que tendré que calentar un poco antes de poder tirar a gusto.
Salimos del polideportivo y cogemos una primera parte que son varios kilómetros de carretera recta con continuos sube baja y un poco de viento de cara que se hace molesto. En esta zona voy adelantando bastante, pero la gente todavía aguanta y van en grupos que a veces hace difícil buscar el hueco para pasar. Giramos a la derecha por una urbanización y me adelanta un chico jovencito de Morenito como un avión con postura de triatleta total. Con los codos en el manillar y bien agachado. Intento seguirle pero va demasiado fuerte y no me quiero cebar sin necesidad.
Por fin entramos en un camino, que ya empezaba a pensar que así poco iba a poder aprovechar mi punto fuerte. Pero seguimos en un camino ancho y rápido, con alguna subida y bajada, pero nada parecido al perfil que había visto. Por suerte el camino empieza a ponerse duro y tenemos la primera subida de verdad, un repecho que hace bajarse de la bici a más de uno y en el que ahora si que aprovecho para ir adelantando. Además hacía unos kilómetros que me había juntado con el chico del 354 y a base de relevos íbamos adelantando muy deprisa incluso en las zonas más llanas. Un rato de tirar con todo el desarrollo y asoma el segundo de los repechos que estábamos esperando. Esta vez 354 se pone delante subiendo y tira, yo voy a mi cadencia que no me quiero atrancar y me coge unos metros que puedo recuperar poco a poco en la siguiente zona rápida. Evidentemente a cada repecho le sigue una rápida bajada por un camino ancho pero muy suelto y seco que hace que la bici haya que moverla con tiento.
Según mis cuentas todavía nos quedaba otra subida dura, en la que esta vez tiro a saco y empiezo el descenso sin miramientos. Esta parte la hice tan fuerte que llegando al polideportivo ya no llevaba a nadie detrás. Los últimos kilómetros los hago con más cadencia y soltando piernas pensando el la T2 a la que estaba a punto de llegar.
Entramos en asfalto para pasar el puente y entrar en el polideportivo para empezar el último sector. Acabo los 18km de bici en algo menos de 47 minutos y sin notarme muy cargadas las piernas.

 La transición la hago rápido y me pongo con los últimos 4,5km que teníamos que hacer corriendo. Ya en los primeros metros noto que las rozaduras se me han abierto y me duelen un poco, pero lo que me hace no poder apretar más son los femorales que los siento como si quisieran acalambrarse. Ya en el primer kilómetro me han pasado fácil 6 u 8 corredores, entre ellos 354 que me pregunta si voy bien, le doy las gracias y le digo que siga que yo a mi ritmo... la verdad que esta primera parte voy muy lento y el calor lo empiezo a notar de verdad. Aunque me había ido hidratando bien en la bici ahora me sentía con la boca seca y no había sombra para refugiarse. Sobre el kilómetro 2,5 tenemos un avituallamiento de agua que me da la vida. Desde ese momento cada vez voy un poco mejor. Dentro del pueblo giramos a la izquierda y tenemos una larga subida que nos lleva al castillo. Ya arriba, giramos 180º y todo para abajo. Además al ir entre casas estamos a la sombra, incluso un vecino está en la puerta de su casa mojándonos con la manguera lo que es una ayuda tremenda en ese momento. He subido el ritmo y en los últimos dos kilómetros solo me pasan un par de corredores.
Por fin llegamos al polideportivo, pasamos por debajo del puente y los talones me molestan bastante en los apoyos raros con el pie, pero ya entramos en la alfombra y los últimos 50 metros en sprint y una sonrisa de oreja a oreja para acabar en 01:24:36, que me da la posición 99 de 400 dorsales y el 48 en mi categoría (masculino de 30 a 39 años) 

Como siempre lo mejor de las carreras es cuando estás en meta hablando con la gente y disfrutando de lo que has hecho. Ya se olvidan los momentos de dolor, agobio o sufrimiento y solo quedan las ganas de que llegue la siguiente en la que poder mejorar y disfrutar aún más si cabe.

No puedo dejar de dar las gracias a Guille por todos los consejos y ánimos, además de dejarme el traje de Morenito y esas pedazo de gafas sin las que me hubiera sido todo más complicado. También a mi vecino Angel que fue el que me animó a hacer esta carrera y me llevó a Fuentidueña del Tajo con su cuñado Pepelu que también es un tío majísimo.
En esta foto los tres antes de volver a casa:


Nos vemos en la siguiente, sea lo que sea, ducross, tricross, marcha o carrera de XC!!!!

lunes, 1 de julio de 2013

III DUATLON CROSS ANCHUELO 2013

Hace algo más de año que mi amigo Guille Bogas me andaba diciendo que para las temporadas en las que tengo poco tiempo para entrenar con la bici me pusiera a correr un poco. Pues viendo que se acercaban las vacaciones de mi nena, hace poco más de un mes que me puse a salir a correr un día a la semana para hacer las cosas con tranquilidad y poco a poco como me decía Guille. Pero como la cabra tira al monte las últimas dos semanas he cambiado días de bici por salir a correr, ya que me estaba motivando ver la evolución. La semana pasada ojeando la zona de tri-du de FOROMTB vi que el día 30 de junio había en un pueblo cerca de Alcalá de Henares una prueba de duatlon cross que parecía interesante, con una zona de correr sin complicaciones pero un tramo de MTB que prometía senderos y dureza como me gusta a mí. Serán 5km corriendo, seguidos de 17km de bici y un final de 2,5km corriendo de nuevo.
Al final decidí apuntarme pese a llevar con el running poco más de un mes y con entrenamientos no muy largos y a mi ritmo, simplemente como reto y para probar si me gusta este deporte, ya que me gustaría hacer en unos meses algún triatlón, siempre para divertirme y sin ninguna pretensión que no sea la de superación.

Así que el domingo me presento en el polideportivo de Anchuelo a las 08:30 de la mañana, fácil de encontrar ya que tenía unas banderolas de Shimano en la entrada. Aparco con facilidad ya que había poco más de 20 coches en ese momento y me dirijo a recoger los dorsales y el chip de TimingLap. Nos dan la bolsa de regalos con una camiseta técnica muy chula y un par de revistas.
Vuelvo al coche a ir preparando la bici y empiezo a hablar con Tomás y Oscar, dos chicos de Torrejón de Ardoz que han aparcado a mi lado muy majos que llevan unos cuantos meses haciendo duatlones y carreras a pie sin parar. Este fin de semana solo correría Tomás en la que sería su último du antes del parón veraniego.


La verdad que la hora que estuve con ellos me sirvió para aprender unas cuantas cosas que luego aprovecharía en la carrera, sobre todo a la hora de correr que es lo que mejor lleva Tomás. Dejamos las bicis colocadas en el box con las zapatillas y el casco puestos de manera que cueste menos colocarlo en la transición y nos vamos a calentar un poco corriendo alrededor de la zona de salida.



Se acercan las 10:00 de la mañana y nos colocamos en la línea de salida siguiendo las instrucciones del juez. Yo me pongo en segunda línea justo detrás de Tomás esperando poder seguir un poco su ritmo, que por lo que me había dicho era mucho más rápido que lo que había probado yo en un par de entrenamientos. Además viendo el panorama que tenía alrededor con mucha gente con pinta de triatletas y de correr mucho no me daba muchas esperanzas. Yo no conocía a nadie, pero según lo que había oído había algún galgo de los que aprietan de verdad.
Suena el pistoletazo de salida y todo el mundo sale como pollo sin cabeza, codazos y empujoncillos incluidos, pero eso ya me lo esperaba. Hacemos los primeros metros corriendo por una especie de parque dentro del polideportivo, por un camino estrecho con mucha curva de 90 grados incómoda, pero pronto salimos a campo abierto por medio de un sembrado muy poco pisado e incómodo, por el que vamos con precaución de no torcernos un tobillo a los 500 metros de salir. Atravesamos una granja en la que un gallo nos saluda amablemente y ya si cogemos un camino en mejor estado que acaba en una estrecha carretera en la que tenemos el tramo más duro de la zona a pie, con un repecho corto pero que cuando haya menos fuerzas lo sufriremos seguro... Llevamos poco más de 1 kilómetro y yo he salido demasiado animado y poco a poco voy bajando a mi ritmo natural, lo que quiere decir que me está pasando gente todo el rato, pero prefiero no cebarme que no tengo ni idea de como voy a reaccionar después. Subimos al pueblo hasta llegar a la carretera principal y bajar de nuevo a la zona de salida para cubrir la primera vuelta de 2,5km del circuito a pie. Al paso por la salida miro el crono y he hecho la vuelta en poco más de 10 minutos, que es mucho más rápido de lo que había probado nunca. Esto me va pasando factura y junto con el calor me siento cada vez peor y me sigue pasando gente poco a poco, a Tomás hace kilómetros que le he perdido de vista y llegando al pueblo me alcanzan un par de chicos de Dani Moreno que había conocido en la salida y no puedo seguirlos tampoco. Me queda como un kilómetro para acabar este sector y me entran ganas hasta de no seguir de lo mal que me voy sintiendo y es que ya de buena mañana no me sentía yo muy fino.
Pero el pasar por debajo del arco y ver el box con las bicis me da una subida de moral que me hace pensar que en qué estaba yo pensando un minuto antes. Paso por el arco con 22 minutos clavados para estos primeros 5 kilómetros, 3 minutos más lento que Tomás y 5 de los primeros... Qué desastre! 
Corro a buscar mi bici y me pongo el casco y las zapatillas. Solo en esto los primero lo hacen 30 segundos más rápido que yo!! Anda que no me queda por aprender...



Nada más coger la bici ya noto que esto es otra cosa y me siento como en casa. No he salido del parquecillo y ya he podido recuperar al menos 5 posiciones usando los bordillos del parque como peralte. Siento si asusté a alguien pero me sentía como un lobo enjaulado que le habían quitado la cadena. Esta vez tras pasar la granja y llegar a la carretera nos dirigimos a mano derecha y empezamos un camino recto en  subida tendida pero que se hace larga y nos lleva a ir bajando desarrollo poco a poco. Aquí la 29" está como en casa y sigo progresando lo que me hace animarme cada vez más. En este punto adelanto a los chicos de Dani Moreno que que animan a que tire fuerte. Tras la subida el camino empieza a bajar y yo meto todo el desarrollo. Se acerca muy deprisa una curva cerrada a izquierdas y me pongo en la derecha para adelantar a un chico que iba por el interior y me avisa que tenga cuidado a la que entramos en la curva. Ya era tarde... no me había dado cuenta que entrábamos en un campo recién segado y con una capa de paja que cubre todo y es como entrar en hielo. Saco la pierna izquierda como con la moto de cross y voy como dos metros casi tocando con el puño izquierdo en el suelo. Sin saber ni cómo lo he hecho salvo la caída pero no el susto... Desde este punto este chico con su barba y yo pasaríamos varios kilómetros juntos haciendo labor de equipo que viene muy bien en un tramo tan pistero como el que estábamos haciendo en esos momentos.
Llegamos al pueblo y "barbas" (te llamaré así si no te molesta)  me comenta que tendremos que regular un poco que nos queda una subida muy dura y él la conoce. Al salir del pueblo un bonito tramo de sendero en el que nos unimos al chico de "Blanco" que sería compañero de ruta un buen rato también. Entre olivos hacemos una zona de bajada en la que hay que ir con cuidado y cogemos una pista ancha en ligera bajada en la que poder apretar. Pero al fondo ya asoma la temida subida que nos esperaba. Y lo curioso es que no es la típica subida en la que el camino que va haciendo eses, si no que es un camino casi recto completamente en el que el desnivel va subiendo poco a poco, así como se va deteriorando el firme, con lo que poco antes de coronar el trío del que voy tirando en ese momento vamos adelantando a mucha gente, que o se va peleando con la bici o directamente se han bajado para hacer la última parte haciendo empujabici. Giramos a la izquierda y tenemos unos cientos de metros en los que descansar hasta llegar a un paso con un pequeño escalón que nos lleva a un sendero de  bajada corto pero divertido. Aquí me pongo a rueda de Tomás, nada más acabar otra subida divertida en la que falla un cambio y le adelanto por la derecha. Se nota que en la bici no lo iba pasando bien, pero ya me lo había dicho antes de salir. Coronamos y otro tramo de pista que nos lleva junto a la antena y nos desviamos por lo que parece una cantera, con una pequeña bajada en la que me adelanta el chico de blanco que iba conmigo y adivinar... Pues si, otra subida, pero esta vez corta que lleva a un descenso divertido en el que aprieto y voy buscando el límite. La verdad que en ese tramo iba pensando mucho en la gente que monta menos en bici ya que había alguna curva contraperaltada que era fácil comerse un olivo, pero en realidad los corredores debemos saber donde está nuestro límite y cuando toca cortar y no arriesgar.
Cuando ya parecía que estaba todo hecho giramos a la derecha y vamos por un estrechísimo sendero paralelo a un bonito pinar. El sendero va cogiendo desnivel poco a poco y se hace cada vez más duro. Empiezo a subir piñones y tengo que bajar al plato pequeño porque la cosa se pone dura. Tanto que justo antes de dar la media vuelta para meternos en el pinar y bajar al pueblo me tengo que bajar de la bici. En este tramo paso al lado de un chico que acaba de romper la cadena y va empujando el pobre. Espero que llegara bien y pudiera terminar la prueba. Ahora si que era todo bajada y tiro fuerte oyendo una bici que viene pegada a mi y vamos juntos hasta llegar al pueblo. Este tramo casi endurero es el más bonito de toda la carrera, además en sombra que viene muy bien. Le comento al hombre que iba conmigo (hizo podium en su categoría creo) que me noto cargado y no se lo que voy a tardar en hacer el último tramo a pie. Entramos juntos a la transición y esta vez tardo mucho menos, casi como este hombre, pero en cuanto salimos a correr desaparece de mi vista de inmediato. El tramo de bici ha salido en 47minutos, lejos de los 39 del primero, pero en línea con lo que han hecho cerca del puesto 20. 
Me quedan 2,5km de correr y noto las piernas muy cargadas, sobre todo los femorales, pero decido ir a un ritmo cómodo, aunque sea casi andando... Me adelantan dos corredores con facilidad, pero poco a poco me voy sintiendo mejor y podo después del repecho de la carretera empiezo a poder trotar cómodamente, incluso elevando mi ritmo poco a poco sabiendo que ya me quedaba poco más de 1km. En el tramo pegado a la carretera veo que está entrando gente con la bici que me habían pasado en el primer tramo corriendo, así que me animo y aprieto un poco más entrando con cara de felicidad en 1hora 24minutos
No tengo ni idea de cómo he quedado, pero me alegra ver que hay poca gente en meta todavía. Aprovecho para reponer fuerzas con un par de piezas de fruta y algo de beber en el avituallamiento de meta.
Al par de minutos llegan Barbas, el chico de blanco y un rato después llega Tomás sufriendo los excesos de la noche anterior pero con cara de satisfacción también.
Al final puesto 36 en la general de casi 170 atletas y 18 en Master30 que es mi categoría. No tenía ninguna referencia pero no esperaba estar por delante de la mitad de la tabla, así que muy contento con el resultado.



Un par de fotos del podium de la general de chicos y chicas. En cuanto vayan saliendo fotos iré actualizando la entrada con ellas.




En definitiva me alegro un montón de haber elegido esta prueba como bautismo de fuego en esta especialidad tan bonita. Una carrera dura por el calor y una parte de bici exigente pero muy divertida y variada, desde pistas anchas y rápidas, hasta senderos estrechos y técnicos. A ver si para la próxima se anima algún amiguete a venir conmigo.




lunes, 13 de mayo de 2013

Ruta del Vino Tinto 2013 MTB4Estaciones

Este fin de semana hemos podido disfrutar y sufrir por segundo año consecutivo de la maravillosa zona de San Martín de Valdeiglesias en la edición 2013 de La Ruta de los Vinos. Esta marcha forma parte de las 5 pruebas que este año ha preparado Last Lap en su MTB 4 Estaciones.
Por suerte este año lo he empezado muy fuerte en el tema laboral, pero esto me ha llevado a tener muy poco tiempo para montar en bici. Por un lado me he perdido las dos primeras pruebas de las 4 estaciones, la de Valdemorillo, que era una espinita que tenía ya que fue la única que no pude hacer el año pasado y la de Moralzarzal que es una zona que me encanta también y me apetecía mucho.
Pero La Ruta de los Vinos no nos la íbamos a perder! Para mi es muy especial porque el año pasado fue mi primera experiencia en una marcha de este tipo y además siento que esto es recíproco de algún modo, ya que además de las rutas en sí, estos dos años he tenido la suerte de cara y he salido bien parado en los concursos promovidos por el organizador y sus patrocinadores. El año pasado tuve la suerte de disfrutar de la previa que fue toda una experiencia y este año mi foto ha sido la ganadora del concurso y nos vamos de viaje este verano a hacer Pedals del Foc. Ya haré una intensa crónica cuando la hagamos :)

Este año no sabía muy bien a qué atenerme en cuanto a como estaba de físico, ya que aunque he tenido mucho menos tiempo para entrenar, entre los consejos del máquina de mi amigo Guille Bogas y lo que he ido aprendiendo este último año, me daba la sensación que estaba aprovechando bien este tiempo. Desde diciembre a marzo a penas salía una vez por semana y en marzo y abril he podido entrenar algo más, pero solo un día a la semana decente y como mucho un par de días más saliendo 1 hora y poco. El lunes antes de la prueba hice una salida dura y me encontré bastante bien, así que empecé a pensar en que podía mejorar o igualar por lo menos el resultado del año pasado.

El domingo toca madrugar.... Uff el sábado entré al trabajo a las 10 de la mañana y acabé más tarde de las 22:30, así que me cuesta levantarme cosa fina. El sábado he intentado beber mucha agua, ya que daban calorcito para la ruta y además me meto entre pecho y espalda una buena fuente de macarrones para comer y para cenar que hay que intentar controlar los calambres.
Había quedado con Antonio en su casa a las 06:45, cargamos y nos acercamos a Brunete a por Dani que viene con nosotros. Con los chicos de Bike Griñón había quedado en vernos en San Martín.
En el coche me doy cuenta que me he dejado el móvil en casa, así que me parece que esta vez no habrá fotos ni Strava para grabar la ruta.

Llegamos pronto con lo que aparcamos sin problemas, nos cambiamos en el coche y subimos en la bici al polideportivo donde se recogen los dorsales y la bolsa de corredor (mola la camiseta ;) ) Allí están Raulillo, Jorge, Victor, Guijar, Raul y demás de Bike Griñón. Aunque el castillo es un sitio precioso hay que reconocer que el uso del polideportivo para esto es un acierto, ya que había mucho sitio y con todas las mesas que había se hizo muy rápido el trámite. Curioso el PhotoCall que se puso allí para hacer fotos a los grupos de bikers.



Ya con el dorsal en la bici y cerca de las 8:50 les comento a todos que voy a bajar a coger sitio, que me gusta salir en la parte de delante para evitar atascos, así que me dirijo al arco de salida. Doy un par de vueltas para ir calentando las piernas y cuando veo que la gente empieza a colocarse me pongo en primera línea, exactamente en el mismo sitio que el año pasado. Este año echo de menos a Félix y Carcoma del club de Sevilla la Nueva, pero seguro que nos veremos pronto. El que si se pone a mi lado como el año pasado es Luis Ocaña, que dice que este año está flojo porque ha podido entrenar poco. Pero vamos, que a su nivel por flojo que esté irá como un tiro.



Miro a ver si veo a Raul y Jorge que pensaba que se pondrían delante también, pero no les veo. Dan las 09:30 y cortan la cinta. Nos piden que vayamos despacio por el pueblo, pongo el crono en marcha, suben las pulsaciones y por fin salimos!!
Cuando vamos a llegar a la primera glorieta resulta que se meten de un lateral unos 40 bikers delante de nosotros. Joder! Uno no está 40 minutos esperando en la línea solo para la foto. Me da mucha rabia, ya que  encima la mayoría van realmente lentos y los que podemos intentamos ir adelantando como podemos.
Uno de los cambios de este año en el trazado ha sido en la primera parte, supongo que intentando que la carrera se estire lo más posible antes de llegar al cruce de Pelayos y evitar atascos. Creo que habrá funcionado porque yo con la barbaridad de gente que tenía delante en la salida poco a poco iban desapareciendo, ya porque tiraban más o porque se iban quedando. Hay más tramo de asfalto al principio y cuando llegamos a las primeras zonas más técnicas con curvas y regueros la cosa está bastante limpia. Tiro para adelantar, pero sin cebarme demasiado, sobre todo cuando veo que ya voy en un grupo pequeño de gente.



Pasamos por debajo de la carretera y a la salida del túnel nos manchamos un poquito, pero vamos, que esto es MTB no. Empieza lo bueno y los pinares de ese lado de la carretera nos saludan con unos preciosos senderos que nos llevan a la primera prueba de fuego. La subida a la casa que poco a poco va cogiendo desnivel y hace que mucha gente eche pie a tierra. Aquí adelanto a dos relajados que han salido fuerte, les saludo pero como esta vez llevo el maillot de Bikegriñón me miran como diciendo que quién es ese loco?? Un poco más arriba está el cruce que nos lleva al tramo en subida asfaltado, donde me encuentro a otro relajado que va un poco más adelantado. Este tramo de nuevo como lo conozco lo hago sin forzar mucho, ya que recuerdo que una vez acabado el asfalto viene una de las subidas más largas de la ruta. Justo, giro cerrado a la iquierda y a subir otra vez por tierra. Esta zona tiene una par de subidas que te ponen en tu sitio, ya que se empinan bastante y hay bastantes piedras y raices. A la 29 le encanta esta zona!
Una rápida bajada en la que hacer echar humo a los frenos, otro tramo de subida fuerte y empieza la bajada muy rápida que hacer que pasen los km en un pis pas. Acabamos este tramo súper rápido y giramos a la derecha para meternos en un precioso sendero en el que no hay que pasarse de rosca, ya que es rápido pero el suelo es pesado y pica hacia arriba ligeramente. Una bajada con piedras nos deja en el avituallamiento, creo que el segundo líquido y primero con sólido. Cojo un par de geles que me dan los chicos y paso sin parar, ya que voy bien de líquido.
Nos metemos en la zona más fea de esta parte, que es la del cortafuegos pegado a la valla. Ya el año pasado se me hizo pesada, pero sabía que después venía un tramo precioso. Infinidad de senderos y tenemos los primeros descensos entre vegetación por senderos estrechos, con raíces y piedras y algún salto pequeño. El final de este tramo nos deja en la glorieta del pueblo, pero pasamos por debajo de la carretera por el mismo túnel del año pasado que hay que hacer a pie, ya que la entrada y la salida son muy empinadas. Al salir del paso de la carretera me doy cuenta que llevo la pierna derecha bastante cargada, y me sorprende porque no me parece haber tirado demasiado y he controlado las pulsaciones. Se da un pequeño rodeo antes de llegar al pueblo y no me gustan las sensaciones que llevo, incluso pienso en parar y no seguir el resto de ruta. Paso por el avituallamiento del polideportivo en el km 34 con 01:40, con lo que realmente si que he apretado más de la cuenta y por eso voy cargadito... uff con lo que me queda todavía.

En el avituallamiento paro un segundo a coger algo de fruta, una barrita y beber un poco. La verdad es que la experiencia del año pasado me ha ayudado mucho y el conocer el terreno igual. Desde el pueblo a la bajada sabía que había una buena subida, primero asfaltada y luego ya por tierra. Aquí si que empiezo a regular e ir más despacio de lo que me parece que puedo. Pero el esfuerzo merece la pena porque empieza la zona que baja al pantano que es una pasada. Senderos interminables con unos descensos preciosos en los que hay que estar con todos los sentidos alerta, ya que se puede bajar muy rápido aprovechando las roderas de las motos. Este año sin calambres los he disfrutado más si cabe, aunque iba con la rueda delantera un pelo más hinchada de la cuenta y tenía que tener cuidado en apoyos fuertes ya que no me daba confianza 100%
El descenso nos deja a nivel del pantano que bordeamos por el mismo sendero que el año pasado. Un paisaje que hace que merezca la pena el dinero de la inscripción, el esfuerzo, el sudor y los calambres. Y hablando de sudor... Al poco de dejar el pantano tenemos la parte más dura de toda la ruta. el sendero empieza a empinarse poco a poco hasta que es imposible seguir montado y hay que bajarse para continuar. Una subida tan empinada que cuesta incluso subir con la bici arrastras, el sudor de la frente se me fue a los ojos y el picor no me dejaba abrirlos, así que me pasé toda la subida casi a ciegas.
En este tramo subía con alguno de los chicos del club de allí y entre ellos con Mario, con el que fui el año pasado también casi toda la ruta. Las piernas cargadas empiezan a palpitar y me viene los primeros calambres claros, pero esta vez tengo claro que si me paro será peor, así que sigo sin dejar de dar pedales e intentando ir más suave.
Otra zona de bajada muy chula donde tengo un susto por la rueda delantera y que sujeto no se cómo. El último avituallamiento me viene genial ya que me había quedado sin líquido. Lleno el bidón y cojo una barrita de cereales que me dan fuerzas para seguir.
 El problema es que el tramo final es subir y subir, con zonas que me obligan incluso con todos los piñones a apretar y hace que me vuelvan los latigazos.
Por suerte los voy controlando yendo más tranquilo y cuando me quiero dar cuenta ya estoy entrando en el pueblo.
Para el crono en 03:00:07 para los 54km, que es la meta que tenía (3 horas), así que muy contento ya que pese al poco entrenamiento he mejorado 19 minutos con respecto al año pasado, si bien es cierto que han salido 2 kilómetros menos.
Al poco de llegar aparece Guijar como el primero de los de Griñón que han hecho la corta y poco a poco los demás, incluidos Jorge y Raul que habían hecho la larga también.
Antonio y dani con los que había venido decidieron estando apuntados a la larga en quedarse en el primer bucle ya que no se veían con fuerzas para hacerla entera.

Y como colofón al día la organización nos cambiaba una esquina del dorsal por un pedazo de plato de paella que estaba buenísima. Lavadero para las bicis, masajes para los que querían, y líquido para recuperar nos esperaban en meta.



En conclusión una pasada de día como siempre, ya que esta ruta está claro que no defrauda. Nos veremos el año que viene!!

martes, 20 de noviembre de 2012

BIKEGRIÑON Y EL REVERSO TENEBROSO

Este año por suerte estamos teniendo un otoño bastante otoñal, ya que por lo menos está lloviendo . Y está muy bien que llueva por muchos motivos, pero la verdad que lo está haciendo con cierta mala leche ya que los fines de semana y fiestas de guardar llueve a cántaros y los lunes por la mañana amanece soleado.
Siguiendo con el hilo de mi anterior entrada, ya estoy cambiando mis salidas y voy buscando más la diversión que el entrenar "cabreado". El jueves por la mañana antes de trabajar, quedé con el máquina de mi amigo Guille Bogas para dar una vuelta por su barrio. Saliendo de su casa en Alpedrete hicimos una ruta de lo más endurera por esa preciosa zona de la sierra madrileña.
Así que como es habitual las últimas semanas tuvimos un viernes y sábado pasados por agua. El domingo Mister AEMET daba una pequeña tregua, así que como los caminos del palomar iban a estar embarrados, qué mejor sitio para una mañana de bici que la sierra!
Mediante el wassup como de costumbre quedamos en subir a la sierra a nuestra ruta "endurera" 6 valientes y el resto saldrían por Griñón, ya que no podían por diversos motivos. A las 08:00 hora zulú estamos al final 5 bikers en el recinto ferial de Griñón; Juankar, Víctor  Guijar, Piston y yo, ya que Raulillo no podía. Así que cargamos las bicis en las furgos de Juankar y Víctor para salir camino de Alpedrete. Alguno se asustó un poco al verme llegar con los baggies anchos y el casco integral :P En realidad era un poco por hacer la coña y al final del día me acordé bastante del atuendo, sobre todo del casco integral.
La verdad es que aunque a veces parece que subir a la sierra es un buen paseo, en realidad en 40 minutos ya estamos aparcando en una zona residencial muy cerca de la salida de la ruta. Esta la he metido en el Oruxmaps, ya que aunque solo hacía 3 días que la había hecho, ya sabía yo que mi memoria nos haría dar alguna que otra vuelta, con GPS incluido...



Preparamos las bicis para salir, miramos presiones, nos vestimos de romano y rodamos unos metros por la urbanización para entrar directamente a un sendero de unos 3 kilómetros que une Alpedrete con Collado Mediano. Este tramo es realmente bonito, aunque es prácticamente recto tiende a subir ligeramente. Además el "camino" nos da la posibilidad en cualquier tramo de elegir dos variantes ya que está poblado de grandes piedras a las que podemos trepar si tomamos la parte izquierda, o ir por la derecha tranquilamente sin mucha dificultad. Este tramo es ideal para practicar técnica, ya que hay escalones de distintos tamaños tanto para subir como para bajar, pero no es nada peligroso. Guijar se da cuenta que las Larsen no son la mejor elección para piedra húmeda porque no agarran nada.
Acaba el sendero y tenemos el primer cruce... izquierda o derecha? Pues tiro por la derecha y pasados unos metros no me suena por donde vamos, así que saco el gps y veo que no era por ahí. No pasa nada, hoy tenemos día bruto, así que buscamos una ruta alternativa y bajando una cuestecilla llegamos al camino bueno. Ya estamos en Collado Mediano, cruzamos la carretera y cogemos un camino que deja la carretera a la izquierda y va como por una vaguada en la que empezamos a ver cada vez más "verde". El camino poco a poco empieza a coger pendiente y por lo tanto toca ir subiendo piñones, además aumentan las piedras e incluso hay tramos con mucha agua, pero es terreno arenoso y no hay nada de barro. Saludamos a unas vacas y el camino se termina, obligándonos a girar a la izquierda y cruzar un reguero de agua desde el que empieza la primera cuesta buena del día. Yo como ya sabía del otro día como iba a ser, meto molinillo y busco el lado izquierdo de la subida, que es donde hay menos piedras y me permite llegar arriba sin sacar los pies de la bici. Eso si, ya me acordé del integral porque tenía la cabeza sudando como un pollo en verano. Detrás llegan los demás acordándose de mis familiares, pero son de esas subidas que te alegras de llegar arriba :P Menos mal que no era muy larga...
Ahora toca un poco de carretera que nos deja en Becerril, donde tengo otra laguna mental y me equivoco de calle... jajaja menos mal que me di cuenta pronto y cogimos el camino bueno. Este nos lleva a la pista que nos deja en la entrada al monte. Como el día anterior, en vez de entrar por la barrera lo hacemos por un lateral, lo que nos hizo no ver supuesta mente los carteles que anuncian que dentro están cazando.
Nosotros ajenos a esto y tan felices, cruzamos el pinar de abajo por un sendero precioso que hay que intuir entre piedras y hierba. Vamos tan emocionados que no miro el GPS y nos volvemos a colar. Bueno, por lo menos conocimos sitios que de otra manera no hubiéramos visto. Ya no voy a decir las demás veces que me equivoqué para no hacer leña del árbol caído. Además podríamos decir que decidimos hacer una ruta "alternativa" :P  Así volvimos uno poco hacia atrás y cruzamos por el pinar hasta llegar al camino principal que seguimos durante un kilómetro más o menos, para girar a la izquierda y comenzar la segunda subida buena del día. Esta vez con la vegetación mucho más cerrada, la sombra de los pinos hace que con las gafas de sol se abran las pupilas y comenzamos una subida tendida sin una pendiente demasiado fuerte pero incómoda de pedalear con tanta piedra a la que ahora se suman también multitud de raíces  Yo subía con el cruise control cuando de repente, como alma que lleva el diablo me adelanta por la derecha Piston que sube cortando encendido. El esfuerzo lo pagó pronto y poco más arriba le vemos tirado a un lado del camino intentando respirar. Menos mal que quedaba poco para coronar, se abren los árboles y nos saluda una pradera de hierba y alguna piedra bastante grande cubierta de musgo que resbalaba de lo lindo.



Aprovechamos para hacer una primera parada para vaciar vejigas, comer algo y hacer fotos. Miro el GPS y veo que se acerca una de las bajadas más divertidas de la ruta, pero cuando nos ponemos en marcha y nos acercamos a esta, vemos que los disparos de escopeta venían de bastante más cerca de lo que nos creíamos. Un cazador nos increpa nuestra presencia y decidimos abortar la bajada, con lo que otra vez a subir por la pista de graba. Dejamos la pista para coger un sendero que bordea la montaña, muy divertido y técnicamente asequible. Paramos para hacer las fotos de rigor con Moralzarzal y su plaza de toros cubierta de fondo.


Este sendero nos lleva a mitad de subida más o menos de la pista que va desde Moral hasta el repetidor, en uno de los tramos cubiertos de cemento. Esto quiere decir, que nos hemos pasado la entrada al miniDH, pero decidimos que ya lo haremos más tarde. Una pena, porque al final no volvimos y ya nos habíamos saltado dos bajadas de las buenas. No pasa nada!!! Hay más días que longaniza... Así tenemos escusa para volver.
El tramo de subida al que salimos se las trae, ya que tiene un desnivel bastante grande y se suben muchos metros en poco tiempo. Cierro en amortiguador para subir mejor y después de sudar un poco llegamos a la parte superior de un cortafuegos que aunque no fuera muy largo si nos hizo disfrutar. Guijar ni se lo piensa y se tira a tumba abierta mientras Víctor lo inmortaliza en vídeo, le seguimos Piston y yo, y después bajan Juankar y Víctor una vez que guarda el móvil. La primera parte es suave, con poca inclinación y sin muchas piedras, pero en un momento la cuesta se empina y lo celebro saltando hacia abajo. Así que la bajada se convierte en una recta disfrutona llena de piedras por todos lados, por la que vamos como alma que lleva el diablo hasta llegar al final, donde el olor a freno se hace notar.


Una vez todos abajo desandamos camino y hacemos parte de uno de los senderos anteriores en dirección contraria, buscando coger el camino de graba que nos puede llevar de nuevo al inicio del cortafuegos o ya subir al repetidor. Paramos en la intersección a decidir que hacemos y finalmente decidimos tirar para Becerril, ya que se está haciendo tarde y si bajamos tenemos un buen rato de subir de nuevo. Piston me pregunta que por qué mi amortiguador está abajo del todo y me quedo con cara de tolai total. No me había dado cuenta, aunque me había extrañado un momento antes tocar el pedal en un paso fácil. Se me olvidó quitar el bloqueo al bajar el cortafuegos y había saltado la válvula de seguridad sacando todo el aire del amortiguador. Me tocaría desde ese momento ir todo el rato en posición de bloqueo y con cuidado para no dañar nada.
Subimos, subimos y subimos... Víctor se anima y empieza a tirar en terreno favorable para su preciosa frankenstein. Tira tanto que yo no me doy cuenta y subimos hasta el repetidor, entramos por la cerca y esperamos a los demás que no tardan en llegar. A mi no me suena demasiado, pero continuamos adelante y mientras Víctor se queda haciendo fotos los demás hacemos una bajada bastante chula que nos deja en otra puerta que ya si que no me suena nada. Saco el GPS y veo que no se ve una bajada clara y que estamos bastante lejos del track original. Así que toca subir lo bajado, recoger a Víctor que se ha librado de error y tiramos para abajo hasta la puertecilla que nos lleva a la bajada a Becerril.


Y aquí empieza sin duda la mejor parte de la ruta, con una larga bajada que empieza rápida, pero se va llenando de piedras y con tramos de escalones bastante técnicos. Acabado este primer tramo Juankar le pasa la GoPro a Guijar para hacer el siguiente tramo, este ya en plan single track con curvitas divertidas, mucho más rápido aunque con alguna piedra por el camino bastante gorda por sortear. Ya casi llegando a la Renault de Becerril la GoPro decide separarse del soporte e irse de paseo. Vaya susto hasta que la encontramos!!
Cerca de la Renault sale un sendero paralelo a la carretera de Navacerrada que tampoco tiene desperdicio. En ligera tendencia descendente hace que vayamos a un ritmo muy rápido por el estrecho camino, esquivando piedras, saltando raíces y cruzando charcos. Un paso un pelo más técnico justo antes de llegar a la carretera, que cruzamos para coger el camino de Collado a Alpedrete. Así que otra vez estamos en el precioso tramo que hicimos al principio, pero esta vez al revés con lo que se hace mucho más deprisa. Yo ya llevo un rato lamentando el no ir con la bici al 100% que no me deja disfrutar de estos tramos como es debido, pero de todos modos es imposible rodar por semejante lugar sin esbozar una grandísima sonrisa en la cara. Vamos cogiendo las zonas más complicadas y divertidas, incluso me atreví con un escalón que no hice el jueves y que me hace tocar el sillín casi con el pecho.
Llegamos a la urbanización en la que tenemos las furgonetas y se nota en las caras que el final ha sido apoteósico, nos cambiamos de ropa mientras vamos recordando las mejores jugadas.
Yo aprovecho que Piston ha traído la bomba del amortiguador y le vuelvo a meter la presión correcta rezando que no se vaya a salir el aire, pero por suerte todo está bien.
De vuelta al pueblo, nos tomamos unas latas y cada uno a su casa.

Hay que repetir pronto! Pero en la siguiente no puede faltar ni uno del club con un poco de oscuridad en sus venas.

P.D. Gracias Víctor por las fotos! Qué sería de nosotros sin tus reportajes!

domingo, 11 de noviembre de 2012

Pensamientos de final de año...


Chicos, la salida que hicimos por la sierra me tiene transtornado. Como dicen por aquí el lado oscuro me está atrapando. Hace un año cuando empecé a montar en bici después de muchos años estaba casi todo el rato mirando los foros endureros, pero viendo las rutas que hacía normalmente cuando tocó cambiar la bici en marzo busqué algo polivalente y creo que no me equivoqué con la Camber, que va de lujo en rutas largas y cuando el terreno se pone chungo, sabiendo sus limitaciones se defiende bastante bien.
Este año he podido salir bastante y he salido a varias marchas y maratones, que para lo que he podido entrenar no he salido mal. El caso que para progresar en ese tipo de carreras hay que entrenar muy duro y sobre todo cambiar el chip, salir con bici de carretera, etc Y aunque ya sabéis que me apetece lo de la bici de carretera, la verdad es que me da mucho respeto el circular con coches cerca, que la gente está zumbada.
Así que la mezcla de todo esto hace que las últimas semanas me esté planteando algunas cosillas para el año que viene:
Lo primero es que aunque voy a seguir saliendo entre semana todo lo que el trabajo me permita, voy a intentar ir más a disfrutar y olvidarme tanto de medias y kilómetros (lo intentaré poco a poco jejeje)
Lo segundo es que en cuanto pueda, que ando pillaillo de pasata como todos los años por estas fechas, me voy comprar unos baggies y unas rodilleras de enduro.
Lo tercero es que este año que viene voy a pasar bastante de marchas para ir a piñón, aunque hay algunas muy bonitas que merece la pena hacerlas, pero más relajadamente y poder disfrutar de las bajadas sin estar fundido por ir a tope.
A cambio, voy a intentar salir a la sierra al menos una vez al mes. A esto seguro que os apuntáis bastantes no? Lo podemos mirar y hacer incluso un calendario buscando buenas rutas según la época del año.
En primavera y verano hay en la zona centro 2 ó 3 carreras de enduro como las Epic Series o las Mondraker Series, a las que molaría ir por el tema del ambientillo y eso. He coincidido con gente que las hace por cotorredondo y les damos 100 vueltas subiendo y bajando. Me refiero a que no hay que ser un supermáquina para apuntarse. Otra cosa es que los buenos sean de otro planeta :D
Pues eso. De momento la economía es la que es y todo esto lo tendré que hacer con la Camber, porque solo un golpe de suerte en forma de cupón premiado lo podrá cambiar.
Ale! Ya me he quedado agusto...  

lunes, 29 de octubre de 2012

RUTA IMPERIAL 2012 "MEMORIAL ALBERTO LEÓN"

El domingo 28 de Octubre se celebraba en la histórica localidad de San Lorenzo del Escorial la Ruta Imperial; última prueba del 4 Estaciones MTB 2012 y como ya es habitual en homenaje a Alberto León, el que fuera componente del CORONAS y uno de los precursores de este deporte en España a nivel competición.

Hace ya poco más de un mes desde que pasara la ruta del Festibike sin pena ni gloria, y por suerte este último mes he podido sacar 2 ó 3 días a la semana para salir a subir y bajar cuestas. Aunque lejos de estar a tope, si que me sentía bastante más "suelto" en las últimas salidas y no me pesaban tanto las ruedas como estos meses atrás.

La semana antes de la prueba he intentado descansar y solo salí el miércoles a estirar un poco las piernas, el sábado puse la bici a punto, intenté hidratarme y comí un buen plato de pasta para llenar el depósito de combustible de las piernas.

El domingo me levanto a las 6:20, aunque por el cambio de hora no me siento con sueño. Me dirijo a Sevilla la Nueva, donde había quedado con la peña ciclista para ir juntos a la carrera. Desde la Ruta de los Vinos que estuve con Félix y Carcoma hemos coincidido varias veces, pero esta vez he tenido el placer de que me adoptaran. Cargamos las bicis en la furgo de Carcoma, después de luchar con la 29 que no quería entrar y nos dirigimos con bastante tiempo a nuestro destino.



 Después de buscar sitio para aparcar, al final lo hacemos justo en la puerta del monasterio, así que empezamos con buenas vistas. Nos acercamos a por los dorsales y como es pronto no esperamos ni cola. Ya en el camino a por los dorsales sentimos en nuestras carnes del frío que nos había avisado Mr AEMET, así que nos cambiamos en la furgoneta debatiendo qué ropa nos vamos a poner. De corto, de largo, cortavientos, cazadora??? Yo al final me pongo una térmica corta, otra larga, el maillot y los manguitos sobre la térmica larga. Pantalones largos que no falten, que avisan ríos y meto en el maillot el chubasquero por si las moscas. Esta vez en el bidón metí con la isotónica un par de pastillas de Boi-K, un complemento vitamínico con potasio que retrasa la aparición de los calambres.



20 minutos para la salida, calentamos un poco por la zona y me acerco a vaciar la vejiga que no pienso parar en medio de la ruta aunque reviente. Cuando llego a la zona de salida no veo a los chicos de la peña y como ya hay  4 ó 5 líneas llenas, me meto a coger sitio. Aunque hoy estos chicos van sin prisa y cuando llegan yo ya estoy rodeado de gente y no puedo echarme para atrás. Pero bueno, ya me cogerán en la primera subida. Tras la tapia del monasterio están mis compañeros relajados Diego y Alberto, calentando antes de salir en la marcha de 45km. Se acercan a mi lado ya que yo no me puedo mover, nos saludamos y deseamos suerte para la carrera.



Esta vez soy capaz de poner el cronómetro del reloj a cero sin prisas y voy preparando el endomondo en el teléfono. El speaker nos prepara para la salida y a las 9:30 con puntualidad inglesa arranca el coche que nos llevará durante los primeros metros bordeando el monasterio, pasamos bajo unos arcos y giramos a la derecha. Pues se acabó el calentar tranquilamente... No llevamos ni 500 metros y empezamos a subir entre las casas de una urbanización con tramos con porcentajes bastante graciosos. Hoy no habrá atascos en los primeros kilómetros, ya que esas rampas iniciales ponen a cada uno en su sitio. Cierro el amortiguador e intento no quemarme, pero me siento bien y voy adelantando a bastante gente, entre otros a un descerebrado sin casco (llevaba dorsal de la carrera). Lógicamente también me pasan 3 ó 4 máquinas que habían salido más atrás, pero es mejor buscar un ritmo, que queda mucha subida por delante.
El grupo definitivamente se ha estirado, hemos salido del casco urbano y continuamos por carretera para subir Abantos. Los máquinas han tirado delante a tope y yo me mantengo con un grupo de unos 7 u 8 que se me van poco a poco. A mitad de subida me pongo a rueda de Cannondale y vamos tirando los dos, charlando un poco en las zonas menos exigentes, ya que la subida se las trae. Este chico me comenta que es de la zona y que nos queda lo más duro. Justo! Giro a derecha y nos quedan 3 kilómetros con rampones que me hacen meter el plato pequeño. Por fin coronamos Abantos, pero nos queda un tramo con falso llano desde el que a la izquierda podemos disfrutar del increíble paisaje que nos ofrece el valle. Solo nos quedan un par de curvas y por fin dejamos el asfalto. Ha sido una hora para hacer 12 kilómetros en los que hemos acumulado ya más de 600 metros de desnivel. El frío cada vez es más intenso y arriba el viento sopla con más fuerza. Los charcos en esta zona estaban completamente helados.
Ya metidos en el camino de tierra Cannondale empieza a tirar muy fuerte y me cuesta seguirle, pero me espera y me dice que me ponga a rueda. Vamos muy fuerte y cuando nos queremos dar cuenta empieza la primera bajada. Y qué bajada!! Mi compañero de viaje me dice que me marca la trazada y empezamos a descender por un camino... eh, bueno, si se le puede llamar así, porque en realidad no creo que por ahí pueda bajar un vehículo "normal". No tiene mucha pendiente, pero si miles de piedras y una trazada limpia de unos 10 centímetros por la que hay que bajar con mucho cuidado por la velocidad a la que se puede ir. Cannondale se me va muchos metros, pero no quiero arriesgar una caída o un golpe en el cambio. Al dejar el empedrado pasamos a un divertido camino con varias curvas que nos deja justo en la parte superior de la presa por la que cruzamos al otro lado. Otro par de curvas en bajada y llegamos a lo que parece la parte más baja del valle. Como bien ponía en la descripción de la ruta tendremos que cruzar el río, y "Naranjito" al que hemos cazado en la bajada tiene un percance casi cayendo al vadear. Bueno, ya hemos cruzado el río y nos hemos mojado los pies y vamos por un frondoso paraje lleno de vegetación y mucha humedad. Unos metros más y de nuevo hay que cruzar agua. Esta vez Naranjito se cae al cruzar y Cannondale le adelanta y sigue mojándose. Todos nos seguimos mojando los pies, ya que habían dicho que cruzaríamos el río, pero resulta que lo que hicimos es seguir el cauce durante unos cuantos cientos de metros. Otro tramos bajo las sombras y un último vadeo esta vez un poco más profundo que pasamos esta vez andando sobre unas piedras de un lateral.
A partir de este momento comienza una zona que de sube y baja más abierta en la que se rueda realmente rápido y cómodo. En una de las bajadas me encuentro a Cannondale parado porque ha roto el cambio. Vaya mal sitio para quedarse tirado y llevando tan poco de ruta.
Por esta zona estaba el primer avituallamiento que era solo líquido, pero como voy bien del bidón pasamos Naranjito y yo de largo, no sin haber mandado un saludo a los chicos del puesto como debe de ser. Los kilómetros que siguen son muy cómodos y voy haciendo la goma con mi compañero de viaje, juntándonos con algún corredor más. Ya entre pinos empezamos a subir otra vez, pero el paisaje ayuda bastante a que se pasen rápido los kilómetros en los que aprovechamos para saludar a las muchas vacas que hay pastando y  ni se inmutan aunque pasemos a su lado deprisa. Aunque en lo que llevo de ruta me he dado cuenta que he acertado del todo con la ropa que he elegido, con lo que no contaba era con el frío de los pies. Ya desde coronar Abantos se me empezaron a dormir, pero es que unir el cruce del río con el frío hizo, no es que dejara de notar los pies si no que llegó un momento que el dolor era importante y se me llegaba a reflejar incluso en los gemelos. Fueron muchos kilómetros en los que los pies me dolían mucho o muchísimo.
A todo esto mis amigos de Sevilla la Nueva no aparecen y me empieza a extrañar bastante.



Un pequeño tramo en bajada por carretera rapidísima hasta La Estación y de nuevo en la tierra nos ponemos a subir una vez más, siempre por unos paisajes inmejorables. Llegamos un grupo de 4 al segundo avituallamiento que está a mitad de ruta más o menos. Sin bajarme de la bici cojo un par de piezas de plátano, un gel y le doy un trago a un baso de agua que me ofrecen. Los demás no han parado, pero vamos a empezar a bajar otra vez que es lo mío y no tardo en ir cogiendo a la gente. Este tramo me pareció espectacular ya que era muy rápido, pero con bastantes piedras, raíces y baches. Iba disfrutando como un niño pequeño cruzando la bici al saltar por la piedras e incluso empalmando algún doble curioso, que no se si  eran naturales o los habían hecho para saltar. Tan emocionado voy que de repente tras una bajada, en frente me encuentro una subida imposible por un cortafuegos. Me mosquea que no veo cintas de marcaje y llega mi amigo de Azul que también piensa que nos hemos colado. Por suerte otro que venía detrás nuestra no llega a bajar y desde donde está ve a unos 50 metros las cintas amarillas y a alguno que está pasando por allí. Damos la vuelta y cogemos el camino bueno, que al final no es muy diferente al cortafuegos, ya que empezamos un tramo que bordea el bonito pueblo de Valdemaqueda, un estrecho sendero con mucha subida en la que toca patear ya que no son ciclables por la pendiente y lo suelto del terreno. La verdad que aunque el pateo no me gusta esta vez me vino bien por dos cosas, porque vi que no me daban los habituales calambres al bajarme de la bici y porque me entraron los pies en calor. En esta zona nos juntamos un grupo curioso que estaríamos juntos bastantes kilómetros. Naranjito, Azul o los chicos del conjunto rojo hicimos en compañía la zona que lleva a Robledo de Chavela, donde pudimos ver de cerca los estragos del incendio de este verano. Ahora que tenía los pies calientes y en una zona muy rápida otra vez tenemos que cruzar un río, entro a ojos cerrados en el agua y paso sin problemas. Menos mal que iba deprisa, porque este cruce era mucho más profundo que los anteriores.
A estas alturas y con tanto paso de agua la cadena empieza a protestar y me preocupa que pueda partir, así que me concentré en adelantarme a los cambios y no forzar desarrollos, aunque después de 50km ya no tenía las piernas para andar apretando demasiado. Menos mal que las lluvias de los días anteriores habían dejado el terreno perfecto y no había nada de polvo.


Entramos en Robledo de Chavela y me parece intuir el segundo avituallamiento sólido entre una marabunta de gente y bicis por el suelo, y es que en ese punto nos juntábamos con la ruta de 45km. Paro un segundo para coger otro par de piezas de plátano, una barrita y lleno el bote con agua que me tendría que durar hasta el final de ruta. Me vino de perlas ya que me empezaba a entrar hambre y ya sabemos lo que pasa cuando aprieta el hambre encima de la bici.
Salimos del pueblo y una vez más empezamos a subir y aunque voy adelantando a algunos participantes de 45km ya no voy con la alegría del principio. El grupo con el que iba se empieza a estirar y yo a estas alturas prefiero seguir con la táctica de no quemarme en las subidas y recuperar en las bajadas. Hasta ahora me había funcionado, pero no contaba con los atascos que me tendría que comer a partir de ese momento. Hasta entonces había ido entre los primeros y solo mucho rato o en grupos muy pequeños, pero la entretenida zona que iba paralela a la vía del tren se convierte en un single track, en ocasiones ligeramente técnico pero que hace que el grupo se pare o vaya realmente despacio. Me lo tomo con filosofía y espero donde no hay remedio, pero en cuanto veo hueco me voy colando, incluso teniéndome que salir del camino y bajar por zonas de piedras superdivertidas. El problema es que en los tramos más anchos aprieto muy fuerte para adelantar lo que pueda y la verdad que la mayoría de la gente me daba paso sin perdirlo siquiera.
Cruzamos la vía del tren y llegamos a Zarzalejo donde hay otro avituallamiento en el que no paro, ya que llevo el bote con agua de sobra y ya queda muy poco.
De aquí a la meta está uno de los tramos más entretenidos de la ruta y que sin tanta gente seguro que hubiera sido mucho más divertido, ya que nos adentramos en la calzada romana en una primera parte rápida pese a  las piedras que asoman y poco a poco se fue poniendo más técnica la cosa. No se como, pero voy pasando piedras y sorteando escalones mientras adelanto a decenas de bicis. Solo me tengo que bajar en un escalón más grande y preferí bajarme ya que era más rápido que buscar por donde pasar. Lo malo es que al bajar noté un pequeño tirón, nada importante pero me mosqueaba.
Ya queda muy poco para meta y como el terreno no es especialmente duro me animo a tirar un poco más fuerte. Craso error... A 5km para acabar me pega un tirón el cuádriceps izquierdo, como siempre vamos. Pero sin bajarme de la bici lo consigo controlar y después de un kilómetro más tranquilo para relajar, continúo disfrutando del último tramo que transcurre junto al campo de golf. En el perfil ya había visto que el final era en subida, pero la verdad que los dos últimos kilómetros que llevaban a la parte trasera del monasterio se me hicieron eternos y llegué con las fuerzas justas.
Al fin pasaba por el arco de meta con unos datos de 69,50km  4:09 horas y un desnivel acumulado de 1718mt. Aunque no era competitiva ni controlada siempre me fijo y busco referencias para saber como voy de posición. Salí sobre la 4ª fila y adelanté a tanta gente como me adelantó a mí, así que calculo que andaría entre el 30 y el 40 de 1600 participantes, aunque no se cuantos hicieron la ruta de 70km.

Ya en meta empecé a preguntarme cómo era posible que no me hubieran alcanzado Félix y Carcoma, sobre todo en los últimos kilómetros que los hice mucho más tranquilo. Tampoco vi a los "Relajados" Alberto y Diego que habían llegado unos 25 minutos antes y ya estaban con la celebración al estilo Relajado. La bolsa con regalos traía una camiseta de manga larga conmemorativa del evento y unas cuantas viandas de las que di cuenta in situ. Además los de Nutrisport daban en su chiringuito unos vasos con batidos recuperadores que también venían bien para recuperar fuerzas. Como no llegaban estuve un buen rato hablando con varios corredores, fui a la furgo, volví a meta, seguí hablando, lavé la bici en la zona habilitada por la organización...

Bueno, todavía tardaron un ratillo en llegar y es que fueron toda la peña juntos en plan tranqui, además de alguna avería y un par de caídas. Félix y Alberto recogieron su maillot al haber hecho las 4 marchas de 2012.


Para acabar esta increíble jornada de MTB nos acercamos a la furgoneta a cambiarnos y El Presi sacó una nevera con bebida fría, sandwich, y un choricito que estaba de muerte. Muchas gracias por todo chicos!

Una vez más no puedo dejar de felicitar a la organización por superarse en los recorridos y encontrar en cada una de las pruebas algo especial que las hace únicas. Además los avituallamientos con cantidad y calidad, a parte de perfectamente situados donde hacían falta.
Como algo a mejorar solo puedo pensar en que el tramo en el que nos unimos a la ruta de 45km hizo que hubiera demasiada diferencia de nivel en los pasos técnicos, creando tapones después de tantos kilómetros que se hacen un poco pesados.

No se si será la última marcha de este año, pero desde luego ha sido un grandísimo colofón a la temporada 2012, la que será mi primera temporada completa en este fantástico mundo de la bici de montaña.

Nos vemos en los caminos!!!




lunes, 8 de octubre de 2012

BIKEGRIÑÓN EN CERCEDILLA


Buenísima la ruta de hoy por Cercedilla con mis compis de BikeGriñón y David que se ha venido con nosotros.
Madrugón para estar a las 7:30 en el reciento ferial de Griñón, cargamos las bicis en las furgos de Juankar y Jose y ponemos rumbo a la sierra madrileña.


Llegamos a Cercedilla que están en fiestas y tenemos que aparcar a la entrada del pueblo donde ya hay un montón de gente bajando las bicis de los coches. Se nota que la zona es buena para esto de dar pedales.
Empezamos a rodar por las bonitas calles del pueblo amenizando el momento con los caballitos de rigor. Vamos cuesta a bajo, pero pronto las caras nos iban a cambiar...
Vamos a subir a la Fuenfría y Victor nos hace una emboscada para empezar... No hemos salido del pueblo y nos metemos una buena pateada hasta llegar a la calzada "romana". Jose empieza con su mala suerte y se le despega la suela de la zapatilla, así que le tocará hacer el resto del camino sin atarse de un pie.



 Empezamos a subir por la calzada que a tramos se hace incómodo por las piedras que asoman. Jose parece que lo de la zapatilla no le afecta y sale disparado hacia arriba. Curva a la izquierda y primer repechito bueno, aunque no demasiado largo. De aquí al camino que sube a la Fuenfría no hay mucho que hablar, ya que es una subida tendida sin complicaciones con tramos incluso de carretera.




Voy alucinando de lo bien que sube la 29 por ese camino, me incita a apretar y a poco de coronar decido bajar a ver como van estos chicos. Bajo y bajo y no aparecen Jose, Juankar y Andrés, ya que a Jose se le ha partido la tija a ras del cuadro sin posible reparación. Así que sujetamos el sillín al cuadro con unas bridas para que pueda bajar hasta el pueblo tranquilamente (vaya día!!) Nosotros tiramos para arriba donde nos espera el resto del grupo en el Mirador de Vicente Alexandre. Fotitos de rigor y charla como tiene que ser. De camino al puerto Victor y yo nos hacemos unas fotos en el reloj de sol y seguimos para llegar todos juntos a la Fuenfría.


 Después de des-orientarnos un poco :P decidimos tirar a Navacerrada por Smith. Es la primera vez que iba por allí y debía tener la misma cara que un niño en reyes... Me ha parecido increíble!  Por suerte sin mucha gente que nos ha permitido incluso ir bastante deprisa en algunos tramos. Con Pistón hemos hecho una buena parte del recorrido a buen ritmo alternando posiciones, hasta que en un tramo de subida más técnico me he quedado bastante parado y él por no darme se ha caído (parcelita  registrada :P)
Subir escaleras, sortear piedras, saltar escalones, subidas técnicas lentas, molinillo, grandes piedras por las que trepar... uff puro mtb divertido y asequible para todo el mundo.
La 29 aquí me ha vuelto a dejar encantado, he hecho todo el Smith sin poner el pie ni una sola vez. Para que digan que las 29 no giran y solo sirven para zonas llanas...
Todo lo bueno se acaba y llegamos sin problemas al puerto de Navacerrada donde comemos barritas y demás para afrontar la última parte de la ruta que sería ya cuesta abajo hasta llegar a Cercedilla.

Bajamos por la carretera hasta la estación de tren de Navacerrada donde empieza la verdadera diversión. Ante nosotros el inicio del famoso Whistler, uno de los descensos más famosos y que tantas veces había oído hablar en las rutas de los endureros de la zona centro. Bajamos las tijas y se nos pone una sonrisa de oreja a oreja. Yo ya no puedo más y me tiro para abajo sin pensarlo, con Andrés y sus 180 de recorrido que vienen pegados detrás. Empezamos a bajar como si supiéramos por donde íbamos, curva para un lado, para el otro, bajada con raíces, escalones de los buenos y ...... madre que nos matamos! Un pedazo de socabón en el que freno y Andrés casi se me traga. Le dejo pasar que noto que le voy frenando y continuamos la bajada hasta un cruce del río donde paramos a esperar un momento a los demás que se lo están tomando con más precaución.
Víctor nos comenta que cree que vamos mal y damos la vuelta para seguir por el sitio bueno. Ya Andrés tirando hacemos otro buen tramo a un ritmo muy bueno, pero sin notar que vamos demasiado pasados, que vamos sin protecciones. Aún así nos pegamos unas buenas voladas en algunos escalones y empalmando piedras. Paramos otro poco para hacer el último tramo que combina las bajadas con alguna subida en la que hay que pedalear. Una zona preciosa en la que está el único punto en el que me bajo de la bici, en un escalón de piedra estrecho en el que prefiero no arriesgar. Aquí Andrés me ha metido unos metros, pero la verdad que no me puedo creer lo que puede dar de si la 29 con solo 100mm de recorrido de suspensión.


Hemos acabado el descenso con solo un pequeño percance de Juankar sin importancia y tras charlar un rato de la pasada que ha sido la bajada continuamos para hacer la última parte de la ruta, llegando al embalse de Navalmedio donde hay un montón de gente disfrutando del fin de semana. Ya nos metemos en un camino rápido en el que se pasan los kilómetro rápidamente hasta llegar al pueblo donde nos está esperando el pobre Jose con un par de botellas de Acuarius que nos sientan de miedo.



Ya en las furgonetas nos cambiamos y no podemos más que pensar que cuando será la próxima vez que disfrutemos de la sierra, aunque alguno del grupo ya lleva unas pocas en unas semanas.
Vuelta a casa comentando las jugadas y ya en Griñón opcional de lujo en la "L" con Raulillo que no había podido venir por asuntos familiares. Por cierto, David se une al grupo!!

Espero que la próxima crónica sea de la Ruta Imperial (si el trabajo lo permite).